El progreso tecnológico ha contribuido a aumentar
la diversidad y complejidad de los desechos que contaminan el medio ambiente.
El gran crecimiento en la producción de aparatos eléctricos y electrónicos que,
gracias a la innovación tecnológica y la globalización del mercado, acelera su
sustitución y por lo tanto su desecho, lo que produce diariamente toneladas de
basura electrónica.
El Instituto Nacional de Ecología estima que el
volumen de desechos se incrementó 167% entre 1998 y 2006. Actualmente, se
estima que en México se generan entre 150 mil y 180 mil toneladas por año,
cifra que equivale a llenar hasta cinco veces el Estadio Azteca, lo que muestra
la magnitud del problema.
¿Cuál es el problema?
Hasta hace unos años la generación de basura
electrónica o eléctrica no suponía un problema acuciante, pues los aparatos
eran muy caros y las personas aguantábamos el viejo el máximo de tiempo
posible. Hoy los precios han bajado muchísimo con lo que cambiar el ordenador,
el móvil, el Mp3 no supone una gran inversión.
Pero si está suponiendo un gran problema para
nuestro planeta ya que el aumento de la basura electrónica ha sido espectacular
y hasta no hace mucho los viejos e inservibles aparatos acababan sus días en el
contenedor de la basura.
De acuerdo con un estudio de Greenpeace, la cantidad de productos electrónicos desechados alrededor del mundo se ha disparado recientemente: cada año se generan entre 20 y 50 millones de toneladas de residuos de este tipo alrededor del mundo.
Más de cinco por ciento de toda la basura sólida municipal en el mundo es electrónica (e-waste), lo que equivale a aproximadamente la misma cantidad de basura que se genera por plásticos utilizados en el embalaje, aunque mucho más peligrosa.
Según el estudio, los aparatos electrónicos son una compleja mezcla de cientos de materiales, de los cuales muchos contienen metales pesados como plomo, mercurio, cadmio y berilio y otros químicos peligrosos como retardantes de fuego bromados, ésteres polibromodifenílicos y tetrabromobisfenol.
El cadmio es utilizado en las baterías recargables de las computadoras, contactos y conexiones de los viejos monitores de tubo de rayos catódicos, se puede bioacumular en el ambiente y es sumamente tóxico. Afecta principalmente riñones y huesos, según Greenpeace.
Asimismo, el mercurio que se utiliza en los monitores de pantalla plana como dispositivo de iluminación puede dañar el cerebro y el sistema nervioso central, sobre todo durante el desarrollo temprano, según la United States Department of Health and Human Services.
El progreso tecnológico ha contribuido a aumentar
la diversidad y complejidad de los desechos que contaminan el medio ambiente.
El gran crecimiento en la producción de aparatos eléctricos y electrónicos que,
gracias a la innovación tecnológica y la globalización del mercado, acelera su
sustitución y por lo tanto su desecho, lo que produce diariamente toneladas de
basura electrónica.
El Instituto Nacional de Ecología estima que el
volumen de desechos se incrementó 167% entre 1998 y 2006. Actualmente, se
estima que en México se generan entre 150 mil y 180 mil toneladas por año,
cifra que equivale a llenar hasta cinco veces el Estadio Azteca, lo que muestra
la magnitud del problema.
Hasta hace unos años la generación de basura
electrónica o eléctrica no suponía un problema acuciante, pues los aparatos
eran muy caros y las personas aguantábamos el viejo el máximo de tiempo
posible. Hoy los precios han bajado muchísimo con lo que cambiar el ordenador,
el móvil, el Mp3 no supone una gran inversión.
Pero si está suponiendo un gran problema para
nuestro planeta ya que el aumento de la basura electrónica ha sido espectacular
y hasta no hace mucho los viejos e inservibles aparatos acababan sus días en el
contenedor de la basura.
De acuerdo con un estudio de Greenpeace, la cantidad de productos electrónicos desechados alrededor del mundo se ha disparado recientemente: cada año se generan entre 20 y 50 millones de toneladas de residuos de este tipo alrededor del mundo.
Más de cinco por ciento de toda la basura sólida municipal en el mundo es electrónica (e-waste), lo que equivale a aproximadamente la misma cantidad de basura que se genera por plásticos utilizados en el embalaje, aunque mucho más peligrosa.
Según el estudio, los aparatos electrónicos son una compleja mezcla de cientos de materiales, de los cuales muchos contienen metales pesados como plomo, mercurio, cadmio y berilio y otros químicos peligrosos como retardantes de fuego bromados, ésteres polibromodifenílicos y tetrabromobisfenol.
El cadmio es utilizado en las baterías recargables de las computadoras, contactos y conexiones de los viejos monitores de tubo de rayos catódicos, se puede bioacumular en el ambiente y es sumamente tóxico. Afecta principalmente riñones y huesos, según Greenpeace.
Asimismo, el mercurio que se utiliza en los monitores de pantalla plana como dispositivo de iluminación puede dañar el cerebro y el sistema nervioso central, sobre todo durante el desarrollo temprano, según la United States Department of Health and Human Services.

